En este blog nos preocupamos de todos los aspectos relacionados con el descanso adecuado y la salud de las personas con sobrepeso. El siguiente artículo creemos que puede resultarte interesante:

Almohada antirronquidos, cómo puede ayudarte si tienes sobrepeso

Almohada antirronquidos

Los ronquidos son un problema que dificulta un correcto descanso tanto a quien los sufre como a quienes duermen de lado. Hay personas con predisposición a roncar en casi cualquier posición, con mayor volumen o con despertares. Estas personas suelen necesitar de una estrategia combinada para reducir sus ronquidos, dentro de la que se incluirá una almohada antirronquidos, para dejar de roncar, y un buen colchón.

¿Cómo funcionan las almohadas antirronquidos?

Puedes encontrar dos tipos de almohadas antirronquidos, siendo el más moderno un artilugio capaz de elevarse cuando el usuario comienza a roncar y podríamos decir que es una almohada para la apnea del sueño. El otro tipo y más conocido es una almohada gruesa, elaborada con determinados materiales, que te permite adoptar una correcta postura al dormir.

Estas almohadas antirronquidos clásicas suelen ser adaptables para quienes duermen de lado, la postura más indicada si deseas reducir tus ronquidos y descansar mejor, aunque debes tener presente que sin un buen colchón no hay almohada antirronquidos eficaz.

Para comprender mejor cómo funciona una almohada para los ronquidos debemos saber un poquito de fisiología, no te asustes. Cuando dormimos, las cuerdas vocales se relajan, de manera que puede suceder que al expulsar el aire durante la espiración vibren y produzcan ruido. La probabilidad de que esto suceda aumenta si duermes boca arriba y si sufres sobrepeso, pues en ambos casos las cuerdas vocales se mantienen más alejadas de su posición cuando estás sentado o de pie.

Si duermes en un colchón viejo o sin la firmeza suficiente, puedes estar adoptando posturas que fuercen tus cervicales y aumentar los ronquidos, junto con otras molestias.

Pero si el ronquido es una vibración, ¿por qué descanso tan mal? Los ronquidos son la manifestación física, sonora en este caso, de que el aire no está circulando correctamente por las vías respiratorias, al menos a la altura de la laringe. Dicho de otro modo, cuando roncas puedes estar seguro de que no estás respirando bien y todo tu cuerpo lo achaca: es como si estuvieras haciendo ejercicio ventilando mal durante toda la noche. Eso causa mucho cansancio.

Personas a las que les beneficia una almohada antirronquidos

Personas con sobrepeso

Las personas con sobrepeso pueden aliviar en gran medida su problema con los ronquidos adoptando una postura correcta al dormir. Esto supone dormir boca arriba con la cabeza y los hombros ligeramente elevados, posición que también ayuda en caso de ciertas patologías respiratorias, o de lado.
Ahora bien, para mantener alineada toda la columna vertebral, es evidente que tu almohada para dormir de lado debe ser más gruesa que las típicas almohadas multiuso. De hecho, además de gruesa ha de ser firme, pero adaptable, lo mismo que tu colchón.
Si fallan la firmeza de la almohada o el colchón, cosa que no es tan extraña en personas con obesidad que no eligen los productos adaptados a su masa corporal, vas a dormir con las cervicales mal alineadas y, en consecuencia, volverán los ronquidos.
Las almohadas antirronquidos, por norma general, suelen ser adecuadas para asegurar el descanso de las personas con sobrepeso o sin él que duerman de lado o con la cabeza y los hombros ligeramente levantados. Se suelen realizar en material viscoelástico combinando varios materiales, para modificar las propiedades físicas dependiendo de si la zona de la almohada recibe más presión o no.
Además, hay almohadas antirronquidos que incluyen hasta 2 años de garantía, independientemente del peso del cliente. Y no son caras, por lo que amortizas esa pequeña inversión con creces.

Almohada antirronquidos

Personas con problemas de cervicales

Las personas con problemas de cervicales o en las articulaciones de los hombros deben tener un cuidado especial con la postura que adopta su cuello mientras descansan. En estos casos, casi podemos decir que el roncar es un problema menor en comparación con las consecuencias de dormir en un mal soporte (almohada y colchón).
Para ellas, las almohadas antirronquidos aseguran la correcta posición del cuello y de toda la columna, independientemente de su peso. Ayudan a descansar mejor incluso a las personas con problemas cervicales que no llegan a roncar. No te dejes despistar por el término “antirronquidos”.

Personas mayores

Es común que, a medida que vamos cumpliendo años, aumente el riesgo de roncar aunque no haya un aumento significativo de peso. Además, desde que entran en la menopausia, la brecha diferenciadora entre hombres y mujeres que roncan se reduce. La conclusión es que las personas mayores presentan mayor riesgo de roncar y de descansar mal por ello que los adultos jóvenes.
Pero hay que tener en cuenta también el hecho de que con la edad es más habitual sufrir problemas de columna y articulaciones en general. Artrosis, protrusiones u osteoporosis no son causas de ronquidos, pero se hacen más frecuentes en columnas desgastadas por el paso de los años. Estas personas mayores también necesitan tener un cuidado especial a la hora de elegir el colchón y la almohada donde se va a descansar.
De nuevo, las almohadas antirronquidos permiten asegurar un buen descanso a las personas mayores tanto si roncan como si no lo hacen.

Cuidados de una almohada antirronquidos

Una almohada antirronquidos no requiere de grandes cuidados. Te recomendamos seguir al pie de la letra las indicaciones del fabricante, aunque lo habitual es que lleguen listas para ser usadas o que necesiten airearse durante unas horas, como pasa con los colchones viscoelásticos.

Hablando de viscoelásticos, si tu almohada contiene visco, ten en cuenta que no la puedes lavar. Pero no debes preocuparte porque todas las almohadas antirronquidos, las de cuidado cervical y casi cualquier modelo comprometido con la mejora del descanso incluyen al menos una funda a medida.

Esta funda puede venir tratada para evitar las acumulaciones de ácaros, polvo o bacterias, por lo que de nuevo debes leer las instrucciones del fabricante. En cualquier caso, las fundas de las almohadas antirronquidos se pueden lavar en la lavadora, por lo general a una temperatura que no supere los 40 °C.

 

Una buena almohada antirronquidos ayuda a descansar mejor tanto a la gente que ronca como a quien no, a condición de acompañarse de un colchón de calidad. Las personas con sobrepeso son algunas de las que más agradecer elegir este tipo de almohadas para descansar mejor. Sus diseños, cada vez más ergonómicos, también hacen de las almohadas antirronquidos una buena alternativa a las almohadas convencionales en el caso de las personas mayores.

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